Cuando el cielo nos regala colores que no siempre entendemos puede resultar sobrecogedor: Color Relámpago

Color Relámpago

 

 

 

 

 

 

 

Amanecimos mirando al sol, en el Oeste se vive mejor, pero el cielo se tiñó de color relámpago.
No me esperaba aquella alineación, tú me enseñaste aquel color y el mensaje de atención:
ESTO NO ES AMOR.

Te hiciste canción, me lloraste un río y era martes.
Llegaste después, salió el sol en Las Vegas, yo salí a buscarte.
Jugaste a traición, el tablero ya estaba
DE COLOR RELÁMPAGO.

Pasaron días de juego y ron:
pares, impares, el crupier ni se acercó, le cortaste el cuello y fundido a rojo.
No te esperabas esa alineación, yo te enseñé lo que no sé ni yo,
un mensaje claro:
ES UNA TRAICIÓN

Te hiciste canción, negociamos todo a base de puñales.
Dijiste “tal vez”, preguntaste la hora y dije que era martes.
Llamaste al crupier y la luna se puso
DE COLOR RELÁMPAGO.

Nació el vampiro de tu inspiración, se volvió loco, cometió el error de parar con la mano un disparo de balas de plata.

Te hiciste canción me lloraste un río y era martes.
Llegaste después, salió el sol en Las Vegas, yo salí a buscarte.
Con la inspiración, el cielo se puso
DE COLOR RELÁMPAGO.

 

Cuando el cielo nos regala colores que no siempre entendemos puede resultar sobrecogedor: esto es Color Relámpago.

El cielo se tiñó de sombra aquel día soleado de eclipse total, en un aviso de que estaba pisando en territorio resbaladizo.