LUNA Y SOL

Allá donde luna brilla sin sol, sin tener que sentir cómo queman sus besos.
Allá donde el sol a la luna perdió por no ver bien su corazón.

Brilla el sol, pero luna huyó despistada y ahora vive perdida en la nada,
sueña con derretirse al calor de las lágrimas de Sol, no me dejes de dar tu calor, que me hielo si no soy tu hada,
necesito estar en tu mirada para reflejar tu luz, vitamina sobre mi almohada

Allá donde aconteció el milagro que, mirando a sol, luna quiso ser su espejo
Intentó insinuárselo y luego él no quiso, arde el fuego…

Y sintió el dolor de una lágrima sobre su rostro porque el sol no le daba calor,
las estrellas le recordaban a las lágrimas de Sol, no recuerdes ya más tu error y refléjate en mi cara…

 

Sale la luna cuando se pone el sol en una persecución eterna. Cuando uno se despierta, el otro descansa… Así es la historia de amor (o, más bien, desamor) que narra esta canción.

Cuando Sol tuvo claro que amaba a Luna, ésta había huido creyendo que nada podía hacer. Cuando ella, tiempo después, decidió que sí, que sería el espejo que reflejaría la luz del sol cada día, él ya no estaba allí para ella.